{"id":17347,"date":"2018-05-29T15:30:26","date_gmt":"2018-05-29T15:30:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lab.eus\/nulo-avance-en-la-discriminacion-salarial-por-razon-de-genero-la-brecha-salarial-se-mantiene-sin-apenas-variacion-en-el-337-en-hego-euskal-herria\/"},"modified":"2018-05-29T15:30:26","modified_gmt":"2018-05-29T15:30:26","slug":"nulo-avance-en-la-discriminacion-salarial-por-razon-de-genero-la-brecha-salarial-se-mantiene-sin-apenas-variacion-en-el-337-en-hego-euskal-herria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/nulo-avance-en-la-discriminacion-salarial-por-razon-de-genero-la-brecha-salarial-se-mantiene-sin-apenas-variacion-en-el-337-en-hego-euskal-herria\/","title":{"rendered":"Nulo avance en la discriminaci\u00f3n salarial por raz\u00f3n de g\u00e9nero; la brecha salarial se mantiene sin apenas variaci\u00f3n en el 33,7% en Hego Euskal Herria"},"content":{"rendered":"<div style=\"padding-right:15px;width:345px; float:left; border-right-style:solid; border-right-width:1px; border-right-color:#dddddd\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17346\" src=\"https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_18_05_29Arrakala_Elkarretaratzea.JPG\" width=\"345\" height=\"160\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_18_05_29Arrakala_Elkarretaratzea.JPG 527w, https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_18_05_29Arrakala_Elkarretaratzea-300x139.jpg 300w, https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_18_05_29Arrakala_Elkarretaratzea-150x70.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><em><span style=\"font-size: 14px; \"><\/p>\n<p> Seg&uacute;n la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada hoy por el INE, en Hego Euskal Herria el salario bruto anual de las mujeres en 2016 fue de media 7.700 euros inferior al de los hombres. Por tanto, el salario medio1 de las mujeres asalariadas deber&iacute;a aumentar un 33,7% para equipararse al de los hombres.<\/p>\n<p> <\/span><\/em>No obstante, la oficina estad&iacute;stica de la Uni&oacute;n Europea (Eurostat) calcula esta brecha salarial como la diferencia entre el salario bruto por hora de los hombres y de las mujeres, expresada en porcentaje respecto al salario bruto por hora de los hombres.<\/p>\n<p> Seg&uacute;n esta definici&oacute;n, la brecha salarial en Hego Euskal Herria es del 15,2% y la media de la Uni&oacute;n Europea se sit&uacute;a en el 16,2%. Por otro lado, tambi&eacute;n hay diferencias entre Nafarroa y la CAV, con una brecha salarial del 18,7% y el 14,3% respectivamente.<\/p>\n<p> Esta diferencia de sueldos entre hombres y mujeres es una de las expresiones m&aacute;s claras de la discriminaci&oacute;n de las mujeres en el mundo laboral, aunque no la &uacute;nica; y la evidencia estad&iacute;stica contribuye a visibilizar y tomar conciencia sobre esta particular forma de violencia econ&oacute;mica, tan cotidiana que a veces nos resulta imperceptible, sin olvidar que esta media oculta otras cifras de esc&aacute;ndalo en lo referente a mujeres trabajadoras del hogar cuyos sueldos no llegan ni a la diferencia de la media de la brecha salarial que estamos nombrando.<\/p>\n<p> El sistema capitalista heteropatriarcal es quien utiliza y elabora estos dispositivos de discriminaci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral en el que entramos ya de manera subsidiaria y sin haber resuelto el reparto de los trabajos de cuidados en el &aacute;mbito social; la llamada corresponsabilidad. La brecha salarial es la parte visible y constatable de la multitud de discriminaciones que sufrimos las mujeres en el &aacute;mbito laboral y que comienzan ya desde nuestra socializaci&oacute;n diferenciada en la infancia, en la que se nos educa en roles diferenciados y vinculados a los cuidados y la responsabilidad sobre el bienestar de las dem&aacute;s personas, prepar&aacute;ndonos para una divisi&oacute;n sexual del trabajo en la que se nos asignan los espacios privados, los trabajos reproductivos y de cuidados&#8230; frente al rol productivo y vinculado al espacio p&uacute;blico, el poder y las tomas de decisiones asignado a los hombres.<\/p>\n<p> La progresiva incorporaci&oacute;n de la mujer al mercado de trabajo no ha tra&iacute;do aparejada su equiparaci&oacute;n en condiciones laborales; y la cronificaci&oacute;n de la brecha salarial de g&eacute;nero pone de manifiesto el fracaso de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de igualdad. Y esta injusticia salarial no s&oacute;lo provoca un grave perjuicio en las actuales condiciones de vida de las mujeres y en su independencia econ&oacute;mica, sino que tambi&eacute;n tendr&aacute; un gran impacto negativo en la cuant&iacute;a de las futuras prestaciones sociales por jubilaci&oacute;n, o por desempleo.<\/p>\n<p> Las causas de esta discriminaci&oacute;n son estructurales, y sirven al sistema capitalista para mantenerse a trav&eacute;s del trabajo gratuito o mal pagado de cuidados realizado por mujeres, que se invisibiliza, no se reconoce y no se valora, de tal modo que sin ellos o valor&aacute;ndolos en su justa medida el capitalismo no ser&iacute;a posible.<\/p>\n<p> Entre las causas de la brecha salarial encontramos desde la discriminaci&oacute;n directa (salario diferente por igual trabajo, &ldquo;prohibido&rdquo; por ley pero encubierto a trav&eacute;s de pr&aacute;cticas empresariales de diferentes formas de remuneraci&oacute;n), hasta todo el resto de mecanismos que son los que llevan a esta diferencia de salarios entre mujeres y hombres de manera &ldquo;legal&rdquo;: el desigual reparto del trabajo reproductivo y no remunerado, ya que las mujeres tienen mayores contratos parciales al dedicar el doble de tiempo a las tareas dom&eacute;sticas y cuidados, las pr&aacute;cticas empresariales que fomentan la segregaci&oacute;n horizontal y vertical de la mujer en los procesos de selecci&oacute;n y contrataci&oacute;n, el desempe&ntilde;o de trabajos diferentes y en sectores distintos entre mujeres y hombres estando peor remunerados los que ocupan mayoritariamente las mujeres; es conocido y demostrable que cuando las mujeres constituyen la mayor&iacute;a en una determinada ocupaci&oacute;n, los salarios en &eacute;sta son m&aacute;s bajos y al rev&eacute;s en el caso de los hombres, debido a la infravaloraci&oacute;n de los trabajos realizados por mujeres en general.<\/p>\n<p> Adem&aacute;s, su itinerario laboral siempre presenta condiciones mucho m&aacute;s precarias. De hecho, actualmente en Hego Euskal Herria el 78% del empleo a tiempo parcial es desempe&ntilde;ado por mujeres; y el empleo a tiempo parcial l&oacute;gicamente conlleva un salario menor. Adem&aacute;s, el salario de un empleo temporal es aproximadamente un 32% inferior al de un trabajo indefinido; y la tasa de temporalidad femenina es del 27,8%, mientras que en el caso de los hombres es el 23%.<\/p>\n<p> Un a&ntilde;o m&aacute;s nos encontramos ante la misma constataci&oacute;n: no ha cambiado nada. Las pol&iacute;ticas de igualdad no han conseguido cambiar esta realidad. La tan anunciada lucha contra la brecha salarial por parte del PNV, de la patronal, incluso de Emakunde no ha dado ning&uacute;n fruto. No nos queda m&aacute;s que decir que si se han puesto medidas para atajar esta brecha no son efectivas porque no han dado resultados, o denunciar que las anunciadas medidas nunca se pusieron en marcha. Ha sido una a&ntilde;o lleno de declaraciones y titulares, los resultados sin embargo, no los vemos.<\/p>\n<p> Ante esta situaci&oacute;n, debemos denunciar que hay un falta clara de voluntad pol&iacute;tica para acabar con la discriminaci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral a la vez que una consciente tendencia a seguir sin reconocer que los cuidados son una responsabilidad social que a toda la sociedad ata&ntilde;en; y que desde la instituciones correspondientes y los partidos que las gobiernan siguen apostando por la mercantilizaci&oacute;n de &eacute;stos a la baja, a costa de la vida de las mujeres, as&iacute; como con el objetivo de seguir beneficiando a las empresas que gestionan estos cuidados&#8230; mediante la subcontrataci&oacute;n, la contrataci&oacute;n en precario de mujeres, sin respetar ratios, ni medidas de conciliaci&oacute;n, ni los m&aacute;s m&iacute;nimos derechos incluso en el caso de las trabajadoras de hogar&#8230;<\/p>\n<p> Todas las declaraciones de los &uacute;ltimos tiempos en cuanto a brecha salarial por parte del PNV y la patronal son mentira. No hay intenci&oacute;n de acabar con la brecha salarial, no hay ning&uacute;n plan para ello ni medidas efectivas para llevar esto a cabo.<\/p>\n<p> Cada servicio recortado, cada jornada parcial impuesta, cada plan de igualdad sin elaborar o sin cumplir, toda falta de medidas de conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad y obligatoriedad de cumplimiento hacen, d&iacute;a a d&iacute;a, que esta brecha se mantenga, se perpet&uacute;e e incluso aumente. Hasta que no veamos cambios reales y no discursivos en este sentido, no habr&aacute; medida efectiva que pueda acabar con la brecha salarial.<\/p>\n<p> Mientras se siga considerando que los trabajos realizado por mujeres valen menos o incluso nada, seguiremos a a&ntilde;os luz alcanzar ning&uacute;n tipo de justicia social<\/p>\n<p> Mientras el Gobierno Vasco no quiera o se atreva a obligar a las empresas a acabar con la discriminaci&oacute;n, estaremos muy lejos de acortar o acabar con la brecha salarial.<\/p>\n<p> Nos reafirmamos, un a&ntilde;o m&aacute;s, en la urgente necesidad de poner en marcha pol&iacute;ticas feministas que nos posibiliten transitar hacia un nuevo modelo que sit&uacute;e la sostenibilidad de la vida en el centro, reconozca todos los trabajos de cuidados y garantice la dignidad y el valor de las vidas de todas las personas, sin que ninguna persona, pueblo, ni la naturaleza sean explotadas para ello.<br \/> &nbsp;<\/div>\n<div style=\"width:180px; float:left; padding-left:15px;\">\n<div style=\"text-align: center; \"><a href=\"\/rssak\"><input src=\"\/materiala\/argazkiak\/feed.png\" alt=\"RSSak\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.facebook.com\/pages\/LAB-sindikatua\/292846207397345\" rel=\"noopener noreferrer\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/facebook.png\" alt=\"LAB Facebooken\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/issuu.com\/lab_argitalpenak\" rel=\"noopener noreferrer\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/issuu.png\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/es.scribd.com\/LABsindikatua\" rel=\"noopener noreferrer\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/scribd.png\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><br \/> <\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: center; \"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/twitter.com\/LABsindikatua\" rel=\"noopener noreferrer\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/twitter.png\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.youtube.com\/user\/labsindikatua\" rel=\"noopener noreferrer\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/youtube.png\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/lab-sindikatua\/\" rel=\"noopener noreferrer\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/flickr.png\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/www.labsindikatua.org\/eu\/hasiera\/upload\"><input src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/igo.png\" longdesc=\"undefined\" width=\"30\" type=\"image\" height=\"30\" \/><\/a><\/div>\n<p> &nbsp;<\/p><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg&uacute;n la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada hoy por el INE, en Hego Euskal Herria el salario bruto anual de las mujeres en 2016 fue de media 7.700 euros inferior al de los hombres. 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