{"id":13234,"date":"2015-07-01T10:31:20","date_gmt":"2015-07-01T10:31:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lab.eus\/la-ley-de-igualdad-de-la-cav-se-ha-quedado-en-una-mera-lista-de-recomendaciones-o-buenas-practicas\/"},"modified":"2015-07-01T10:31:20","modified_gmt":"2015-07-01T10:31:20","slug":"la-ley-de-igualdad-de-la-cav-se-ha-quedado-en-una-mera-lista-de-recomendaciones-o-buenas-practicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/la-ley-de-igualdad-de-la-cav-se-ha-quedado-en-una-mera-lista-de-recomendaciones-o-buenas-practicas\/","title":{"rendered":"La Ley de Igualdad de la CAV se ha quedado en una mera lista de recomendaciones o buenas pr\u00e1cticas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-13233\" src=\"https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_15_07_01BerdintasunLegea_emakumeak.jpg\" width=\"550\" height=\"206\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_15_07_01BerdintasunLegea_emakumeak.jpg 800w, https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_15_07_01BerdintasunLegea_emakumeak-300x113.jpg 300w, https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_15_07_01BerdintasunLegea_emakumeak-768x288.jpg 768w, https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_15_07_01BerdintasunLegea_emakumeak-150x56.jpg 150w, https:\/\/www.lab.eus\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/materiala_argazkiak_Arloak_emakumeak_berdintasuna_15_07_01BerdintasunLegea_emakumeak-696x261.jpg 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><br \/> <em><span style=\"font-size: small; \">LAB siempre ha trabajado para proteger y garantizar los derechos de la mujer, en aras a superar la discriminaci&oacute;n y la opresi&oacute;n que padecemos las mujeres de Euskal Herria. La ley de Igualdad entre hombres y mujeres de la CAV ha cumplido 10 a&ntilde;os. LAB ha aprovechado la ocasi&oacute;n para realizar su valoraci&oacute;n sobre esta ley y sus resultados.Coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley Mordaza LAB ha denunciado la misma.<\/span><\/em><\/p>\n<p> <\/p>\n<div style=\"padding-right:15px;width:345px; float:left; border-right-style:solid; border-right-width:1px; border-right-color:#dddddd\"><span style=\"font-size: large; \">10 a&ntilde;os de la Ley de Igualdad de la CAV <br \/> <\/span><strong>Valoraci&oacute;n de LAB&nbsp;<br \/> <\/strong><br \/> LAB siempre ha trabajado para proteger y garantizar los derechos de la mujer, en aras a superar la discriminaci&oacute;n y la opresi&oacute;n que padecemos las mujeres de Euskal Herria. Nunca hemos puesto en duda la necesidad de una ley de igualdad, pero recelamos de dicha ley, fundamentalmente en dos puntos:<\/p>\n<p> &bull;\tLa ley no abordaba el problema de origen, ya que en ning&uacute;n momento cuestionaba el sistema capitalista patriarcal.<\/p>\n<p> &bull;\tPor otra parte, no se hac&iacute;a una verdadera apuesta para que la ley no quedase en una mera serie de recomendaciones en pro de la igualdad y la paridad. No se evitaba la subjetividad y la falta de concreci&oacute;n que suele existir en torno a este tema, y no se concretaban mecanismos ni medios para garantizar el cumplimiento de la ley.<\/p>\n<p> Cuando han transcurrido 10 a&ntilde;os desde que la ley fue aprobada, no podemos hacer una valoraci&oacute;n positiva. Se ha avanzado, pero no se ha realizado ni la mitad de lo que podr&iacute;a haberse hecho con la ley en la mano.<\/p>\n<p> Por desgracia, parece que tambi&eacute;n entre las leyes, hay diferentes niveles, algunas son de obligado cumplimiento, y otras, en cambio, se quedan en papel mojado. El tiempo nos ha dado la raz&oacute;n y se han cumplido nuestras previsiones. En lugar de ser una ley de obligado cumplimiento, la Ley de Igualdad entre Hombres y Mujeres de la CAV se ha quedado en una mera lista de recomendaciones o buenas pr&aacute;cticas.<\/p>\n<p> <strong>La actual foto, la valoraci&oacute;n m&aacute;s contundente<\/strong><br \/> Aunque la ley tenga diferentes partes, teniendo en cuenta que &eacute;sta es la valoraci&oacute;n de un sindicato, pondremos la atenci&oacute;n en el 3er t&iacute;tulo, pues en &eacute;l se recogen, entre otras, las medidas para lograr la igualdad en el mercado laboral.<\/p>\n<p> Si analizamos el trabajo de las mujeres desde una visi&oacute;n integral del mismo, a lo largo de los 10 a&ntilde;os en los que ha estado vigente esta ley, las condiciones de vida de las mujeres no han mejorado, m&aacute;s a&uacute;n, podr&iacute;amos decir que han empeorado. Y una cosa est&aacute; clara; mientras no mejoren las condiciones de vida de las mujeres, la igualdad ser&aacute; una quimera.<\/p>\n<p> En referencia al trabajo del hogar y de cuidados, la ley indica que &ldquo;las administraciones realizar&aacute;n estimaciones del valor econ&oacute;mico de dichos trabajos, y que tendr&aacute;n en cuenta el valor del trabajo dom&eacute;stico a la hora de dise&ntilde;ar sus pol&iacute;ticas sociales y econ&oacute;micas&rdquo;. Adem&aacute;s de que lo que se regula es m&iacute;nimo, tampoco se cumple. Las administraciones no conceden ning&uacute;n reconocimiento econ&oacute;mico, social o pol&iacute;tico a estos trabajos.<\/p>\n<p> Adem&aacute;s de estudios y estimaciones, se necesitan medidas concretas que regulen el  trabajo realizado en el hogar, sobre todo para ese trabajo dom&eacute;stico que se externaliza o es realizado por terceras personas, en la mayor&iacute;a de las ocasiones sin ning&uacute;n tipo de contrato.<\/p>\n<p> Por otra parte, los trabajos dom&eacute;sticos y de cuidados se nos siguen asignando sistem&aacute;ticamente a las mujeres; no se ha llevado a cabo ninguna medida, ni pol&iacute;ticas especificas y eficaces para que dichos trabajos se repartan, de una manera equilibrada, entre hombres y mujeres. Tambi&eacute;n las instituciones han eludido su responsabilidad para con estos cuidados. Adem&aacute;s de ello, han reducido las prestaciones y los servicios.<\/p>\n<p> No se ha logrado introducir en la sociedad una visi&oacute;n integral del trabajo, se sigue distinguiendo el trabajo realizado en el &aacute;mbito p&uacute;blico y en el privado. Y ese trabajo, realizado en el &aacute;mbito privado, &eacute;se que no se ve, &eacute;se que no se paga ni reconoce, se nos sigue asignando a las mujeres. Ello obstaculiza nuestra inserci&oacute;n en el mercado laboral, y una vez que conseguimos acceder al mismo, nos convierte en trabajadoras de segundo nivel.<\/p>\n<p> En cuanto al mercado laboral y el empleo, la ley establece que &ldquo;las instituciones deber&aacute;n promover medidas y condiciones para que la igualdad de oportunidades y de hombres y mujeres sea real y efectiva, tanto en el acceso al empleo, en las condiciones de trabajo, en la formaci&oacute;n, promoci&oacute;n, retribuci&oacute;n y en la extinci&oacute;n de los contratos&rdquo;. S&oacute;lo hay que observar la actual situaci&oacute;n, para concluir que no hemos avanzado en esta cuesti&oacute;n:<\/p>\n<p> &bull;\tLas mujeres continuamos sin tener las mismas oportunidades que los hombres para participar del mercado laboral, en gran medida, porque todav&iacute;a recae sobre nosotras la realizaci&oacute;n de las labores del hogar y las del cuidado de personas.<\/p>\n<p> &bull;\tLas condiciones laborales m&aacute;s precarias las padecemos nosotras:<br \/> \u25e6\tMayor tasa de eventualidad: del 24,9%, mientras que la de los hombres se sit&uacute;a en el 19,2%.<br \/> \u25e6\tEl 81,6% de todos los trabajos parciales los realizan las mujeres.<\/p>\n<p> &bull;\tEl salario bruto anual de los hombres de la CAV supera en 7.625 &euro; al de las mujeres. Esto es, las mujeres deber&iacute;an ganar un 33,6% m&aacute;s para recibir igual salario al de los hombres (seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del INE de 2013).<\/p>\n<p> &bull;\tEn mayo de 2015, en la CAV 85.422 mujeres se encontraban en situaci&oacute;n de desempleo.<\/p>\n<p> Los datos son lo suficientemente claros, todav&iacute;a estamos muy lejos de conseguir una verdadera situaci&oacute;n de igualdad entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p> Y lo m&aacute;s grave es el papel que est&aacute; jugando el Gobierno Vasco en la precarizaci&oacute;n de las condiciones laborales y en la destrucci&oacute;n del empleo digno de las mujeres. La ley obliga a las administraciones a poner en marcha programas que ofrezcan empleo fijo y de calidad para las mujeres, pero lo que vemos en la pr&aacute;ctica va en direcci&oacute;n contraria. Como ejemplo, el empleo destruido en Osakidetza y en Educaci&oacute;n, en la mayor&iacute;a de las ocasiones, era empleo de calidad, realizado por mujeres.<\/p>\n<p> <strong>Planes de Igualdad de Oportunidad de las empresas; instrumentos para lograr la igualdad en el mundo laboral<\/strong><br \/> La ley prev&eacute; la realizaci&oacute;n de planes de igualdad en los centros de trabajo para hacer frente a la discriminaci&oacute;n que sufrimos las mujeres en el mercado laboral y para avanzar en la igualdad. En el mismo sentido, la Ley Org&aacute;nica de Igualdad 3\/2007 del 22 de marzo del Estado espa&ntilde;ol, establece la obligatoriedad de realizar planes de igualdad en empresas de m&aacute;s de 250 trabajadores y trabajadoras.<\/p>\n<p> Pero a&uacute;n as&iacute;, en lo referente a los planes de igualdad, &eacute;sta es la fotograf&iacute;a actual:<\/p>\n<p> En el sector p&uacute;blico, si reparamos a los municipios, en la mayor&iacute;a de las poblaciones se han dise&ntilde;ado planes de igualdad externos, dirigidos a la ciudadan&iacute;a, pero todav&iacute;a, a nivel interno, y de cara a las trabajadoras y trabajadores de dicha instituci&oacute;n, no existe ning&uacute;n plan o a&uacute;n est&aacute;n en sus inicios. Las instituciones deber&iacute;an ser un ejemplo en estos temas, y en la medida de que cuentan con personas trabajadoras, deber&iacute;an poner en marcha planes de igualdad de oportunidades internos.<\/p>\n<p> Por el contrario, en el &aacute;mbito privado, la dejadez de la patronal es patente. La mayor&iacute;a de las empresas no han puesto en marcha ni dise&ntilde;ado ning&uacute;n plan. S&oacute;lo las empresas mayores de 250 trabajadores y trabajadoras tienen alg&uacute;n plan (obligadas por la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola), y no todas. El problema consiste en que tener plan se ha convertido en objetivo en s&iacute; mismo, y en consecuencia, el plan no ha sido un medio o una herramienta eficaz para avanzar en la igualdad de oportunidades.<\/p>\n<p> Los planes de igualdad son una herramienta, pueden ser herramientas v&aacute;lidas y eficaces. Este sindicato ha sido defensor e incentivador de ellos en los centros de trabajo. Pero para ello, hace falta voluntad pol&iacute;tica por parte de las diferentes patronales, tambi&eacute;n de la administraci&oacute;n, en cuanto act&uacute;a como patronal. Voluntad pol&iacute;tica que no hemos encontrado.<\/p>\n<p> <strong>Conciliaci&oacute;n, otro imposible que debemos gestionar las mujeres<\/strong><br \/> Siguiendo con la ley (en el 3er t&iacute;tulo del 4&ordm; cap&iacute;tulo), se habla de las medidas para poder conciliar el trabajo con la vida cotidiana. Siendo el objetivo la conciliaci&oacute;n, trata, entre otras cuestiones, sobre la necesidad de adaptar la estructura laboral a la vida personal y familiar, sobre la creaci&oacute;n y la adecuaci&oacute;n de los servicios socio-comunitarios y sobre las ayudas econ&oacute;micas o otras medidas fiscales.<\/p>\n<p> A pesar de lo establecido en la ley, actualmente el proceso va en direcci&oacute;n contraria. Est&aacute; cambi&aacute;ndose la estructura del empleo, pero no para garantizar la conciliaci&oacute;n, sino para saciar las necesidades del capital. Y estos cambios no hacen m&aacute;s que profundizar en una situaci&oacute;n de conciliaci&oacute;n imposible, que estamos padeciendo hoy en d&iacute;a.<\/p>\n<p> Las destinatarias de las medidas de conciliaci&oacute;n, en gran medida seguimos siendo las mujeres, y estas medidas est&aacute;n pensadas, aunque sea por un intervalo de tiempo, para sacar a las mujeres del mercado laboral y hacerlas volver al &aacute;mbito privado, con la consiguiente repercusi&oacute;n negativa en nuestras futuras prestaciones. Tenemos claro que si los destinatarios de dichas medidas de conciliaci&oacute;n fueran los hombres, las medidas ser&iacute;an muy diferentes.<\/p>\n<p> Por otra parte, en vez de crear y adaptar los servicios socio-comunitarios, d&iacute;a a d&iacute;a, est&aacute;n reduciendo los existentes. La tendencia es derivar nuevamente estos trabajos de cuidado al espacio privado o familiar. Las ayudas econ&oacute;micas deber&iacute;an destinarse a compensar los gastos que acarrean dichos servicios para las familias, pero no, est&aacute;n utilizando dichas ayudas econ&oacute;micas para que las familias nuevamente se responsabilicen de los trabajos de cuidado de personas. Asumiendo de nuevo las mujeres la responsabilidad de dichos trabajos.<\/p>\n<p> <strong>Interpelaci&oacute;n al Gobierno Vasco<\/strong><br \/> El principal l&iacute;mite de la propia ley, es no poner en duda el actual modelo socio-econ&oacute;mico, y por consiguiente, el actual modelo de relaciones laborales, que pivota en el reparto del trabajo seg&uacute;n el sexo. Si no damos la vuelta al actual modelo, no podremos avanzar en la igualdad. Necesitamos tener un nuevo modelo socio-econ&oacute;mico basado en unas relaciones justas y paritarias entre hombres y mujeres. Superando las actuales relaciones de dependencia, resulta indispensable un nuevo modelo de relaciones laborales que garantice un punto de vista integral del trabajo y que termine con el reparto del trabajo seg&uacute;n el sexo.<\/p>\n<p> LAB continuar&aacute; siendo un agente activo contra la discriminaci&oacute;n y la opresi&oacute;n que sufrimos las mujeres y en la lucha por la paridad; nos reafirmamos en nuestra determinaci&oacute;n para situar dentro de nuestra acci&oacute;n sindical esta l&iacute;nea de trabajo.<\/p>\n<p> En el mismo sentido, requerimos al Gobierno Vasco, para que atendiendo a su responsabilidad en este tema, act&uacute;e con determinaci&oacute;n y tome las siguientes medidas para que esta Ley de Igualdad sea realmente eficaz:<\/p>\n<p> &bull;\tQue abra un espacio compartido de debate, reflexi&oacute;n, valoraci&oacute;n,&hellip; tanto con el movimiento feminista como con el resto de agentes sociales y sindicales, para identificar las actuales lagunas y deficiencias de la ley, y para buscarles una salida.<\/p>\n<p> &bull;\tMientras tanto, que establezca los medios, mecanismos y los recursos necesarios  para el cumplimiento de la actual ley.<\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;<\/p><\/div>\n<div style=\"width:180px; float:left; padding-left:15px;\">\n<div style=\"text-align: center; \"><a href=\"\/rssak\"><input type=\"image\" src=\"\/materiala\/argazkiak\/feed.png\" alt=\"RSSak\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.facebook.com\/pages\/LAB-sindikatua\/292846207397345\" rel=\"noopener noreferrer\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/facebook.png\" alt=\"LAB Facebooken\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/issuu.com\/lab_argitalpenak\" rel=\"noopener noreferrer\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/issuu.png\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/es.scribd.com\/LABsindikatua\" rel=\"noopener noreferrer\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/scribd.png\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><br \/> <\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: center; \"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/twitter.com\/LABsindikatua\" rel=\"noopener noreferrer\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/twitter.png\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.youtube.com\/user\/labsindikatua\" rel=\"noopener noreferrer\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/youtube.png\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/lab-sindikatua\/\" rel=\"noopener noreferrer\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/flickr.png\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/www.labsindikatua.org\/eu\/hasiera\/upload\"><input type=\"image\" src=\"\/modules\/mod_socialmediacloud\/icons\/igo.png\" width=\"30\" height=\"30\" longdesc=\"undefined\" \/><\/a><\/div>\n<p> &nbsp;<\/p><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LAB siempre ha trabajado para proteger y garantizar los derechos de la mujer, en aras a superar la discriminaci&oacute;n y la opresi&oacute;n que padecemos las mujeres de Euskal Herria. La ley de Igualdad entre hombres y mujeres de la CAV ha cumplido 10 a&ntilde;os. LAB ha aprovechado la ocasi&oacute;n para realizar su valoraci&oacute;n sobre esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[3281,2998],"tags":[3191],"class_list":{"0":"post-13234","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-secretaria-feminista","8":"category-uncategorized-eu-es","9":"tag-mujeres"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13234\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lab.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}