En la jornada de movilizaciones internacionales para reivindicar medidas que hagan frente a la emergencia climática, hemos dado por finalizado el proceso de renovación de nuestro Programa Socioeconómico, tras realizar un proceso de reflexión tanto con nuestra base social como con decenas de agentes. Hemos insistido en la necesidad de luchar por el empleo, las tareas de cuidados y la distribución de la riqueza, tanto a través de las luchas en los centros de trabajo como de las movilizaciones de carácter general. Para aportar en esta dirección, hemos organizado dos manifestaciones, el 29 de septiembre en Bilbao y el 5 de octubre en Iruñea. Así lo ha anunciado Igor Arroyo, secretario general adjunto de LAB, en la comparecencia realizada para presentar el Programa Socioeconómico.

Hemos advertido de que la emergencia climática y el desastre ecológico en general están teniendo consecuencias negativas para los las y trabajadores: «Las condiciones de vida de millones de trabajadores y trabajadoras se están deteriorando y se les está impulsando a migrar, creando un contexto que favorece la precariedad y la explotación laboral». Hemos reiterado nuestro rechazo al «capitalismo verde» que se está promoviendo con fondos europeos y, junto al cambio de modelo de producción y consumo insostenible, reivindicamos una «transición ecológica justa» para redistribuir los servicios y bienes producidos.

«Por un lado, hay que tener en cuenta los límites biofísicos del planeta y reducir, reorientar y relocalizar la actividad económica. Por otro lado, hay que luchar por el empleo, las tareas de cuidado y el reparto equitativo de la riqueza. Estos dos procesos no son contrapuestos, sino que debemos hacerlos totalmente complementarios. Esta sería la idea: trabajar todas y todos menos, creando la menor explotación de materias primas y la menor producción de basura, (re)producir lo necesario y (volver a) repartir todo lo producido», ha señalado el secretario general adjunto, Igor Arroyo.

LAB reivindica una transición ecosocialista y feminista desde un modelo socioeconómico que sitúe en el centro los rendimientos del capital a un modelo que ponga en el centro la vida de las y los ciudadanos y del planeta: «Para poder desarrollar esta transición, las personas de Euskal Herria tenemos que acceder al control público y social sobre la economía. En Euskal Herria necesitamos estructuras estatales para cambiar el modelo productivo y redistribuir lo producido, como el Código Laboral Vasco y la Seguridad Social; el Consejo del Trabajo elegido directamente por estos trabajadores y trabajadoras para poder incidir en las políticas públicas; la planificación nacional para euskaldunizar el mundo laboral; o el organismo público nacional para el desarrollo socioeconómico que agruparía a las tres principales instituciones y agentes socioeconómicos de Euskal Herria».

En este contexto, LAB ha presentado una propuesta integral que tendrá en cuenta la distribución del empleo, el cuidado y la riqueza: el triple reparto. «La Administración debe garantizar un empleo a todo ciudadano o ciudadana y, en caso de no hacerlo, pagar una indemnización mensual indefinida que equivaldría al salario mínimo y que cotizaría. A través del empleo debemos crear los bienes (alimentos, infraestructuras, equipos) y servicios (educación, salud, cuidado profesionalizado, provisión de bienes básicos) socialmente necesarios «, ha explicado Igor Arroyo.

A través de las tareas de cuidado que no tienen carácter de empleo, permitimos sostener la vida en el día a día y en nuestro entorno social. Entendemos estos dos ámbitos como equivalentes, actuando en esos dos ámbitos, todos los trabajadores y trabajadoras somos generadores y generadoras de bienes. Para garantizar el empleo a todos los trabajadores y trabajadoras, así como para que las tareas de cuidado ocupen el lugar que les corresponde, proponemos reducir el tiempo dedicado al empleo (jornada de 30 horas) y proponemos un debate social sobre la jornada de cuidados: ¿debería fijarse también una jornada máxima para las tareas de cuidado? ¿Mínima? ¿Cómo se podría hacer el seguimiento de la jornada de cuidados?.

Todos los ciudadanos y ciudadanas tenemos derecho a recibir de la sociedad bienes creados colectivamente: servicios y recursos públicos gratuitos posibilitados a través del empleo (entre otros, cuidado profesionalizado), cuidado comunitario posibilitado por trabajos no monetarizados y, en tercer lugar, un ingreso digno que nos permita acceder a bienes y servicios no gratuitos. Aunque percibiremos este ingreso por la vía del empleo, como «salario», su función es remunerar los dos trabajos paritarios mencionados: el empleo (trabajo productivo) y los trabajos de cuidado sin carácter de empleo (trabajo reproductivo), ya que sin este último no sería posible la actividad de empleo.

Así, todos tendremos una renta básica digna: un salario mínimo de 1.400 euros. Asimismo, mediante la limitación del salario máximo y de la plusvalía a la proporción 1:3, garantizaríamos una distribución más equitativa de la riqueza en la vía de una sociedad sin explotación.

ALGUNOS DATOS DE HEGO EUSKAL HERRIA:

  • Tiempo medio diario dedicado por las mujeres al cuidado: 5 horas 24 minutos (casi 38 horas semanales). Los hombres, en cambio, dedican 3 horas y 38 minutos diarias (25 horas semanales).
  • 356.800 personas asalariadas (34% del total) perciben menos de 1.400 euros.
  • 257.000 personas están consideradas inactivas, de las cuales 182.000 están trabajando en cuidados domésticos. A estas personas no se les garantiza el derecho al empleo.
  • 156.000 personas están en paro.
  • El número de trabajadores y trabajadoras que computan como población inactiva, que están en paro y perciben menos de 1.400 euros, suma 769.900. Por el contrario, los trabajadores y trabajadoras que perciben más de 1400 euros son 689.100.
  • Para recuperar el peso de los salarios sobre el Producto Interior Bruto en 2008, las y los trabajadores deberían recibir 3.500 millones de euros más en total.