La situación en las residencias de personas mayores de Gipuzkoa es vergonzosa, llevamos años denunciando la realidad del sector, pero ante la actitud de instituciones y empresas parece que el conflicto es de trabajadoras, residentes y familiares. Pero si algo tenemos claro es que esta situación afecta a toda la sociedad.

El sector de las residencias de personas mayores está basado en el cuidado, dirigido a las personas dependientes de esta sociedad y se financia con dinero público, y la crisis que vivimos por la pandemia ha puesto de manifiesto de forma cruda las carencias de las residencias de mayores, que no son nuevas. Las trabajadoras están dejando su salud en el trabajo, trabajan de forma precaria, y como contrapartida, la Diputación Foral de Gipuzkoa, responsable del sector, no ha mostrado ninguna intención de cambiar la situación.

Las trabajadoras, una vez más, han demostrado su profesionalidad y están dando lo mejor que tienen en esta situación tan dura como complicada, porque quieren a las y los residentes y seguirán luchando también en defensa de sus derechos.

Mientras, la Diputación Foral de Gipuzkoa, ¿dónde está? ¿Qué se está haciendo en las residencias de mayores para cambiar esta grave situación?

Desde el sindicato LAB hemos reivindicado en numerosas ocasiones que para dar una solución a este conflicto de una vez es imprescindible hablar del convenio provincial y del catálogo de ratios que determinan el número de trabajadoras. Aparte de estas prioridades, tenemos claro que hay que cambiar radicalmente este sistema que ha hecho aguas. Basta con que las empresas hagan negocio con dinero público. Este sistema, basado en la privatización, aumenta la precariedad en la que vivimos las trabajadoras y repercute de forma directa en la atención que reciben las personas residentes. Desde el sindicato LAB hemos insistido en que apostamos por la publificación y que esta situación se debe a la privatización de los servicios públicos, a la precarización laboral y a la falta de reconocimiento social y económico que tienen los sectores feminizados.

Es el momento de reactivar la negociación colectiva y desbloquear este conflicto, de poner sobre la mesa el esfuerzo y sacrificio de las trabajadores durante la emergencia sanitaria y exigir a la administración pública y a la patronal el reconocimiento social y económico que merecen las trabajadoras.

En defensa de las trabajadores, los y las residentes y la sociedad, LAB ha convocado dos jornadas de huelga, el 28 de octubre y el 12 de noviembre, en la línea de las movilizaciones realizadas en los últimos meses. Hacemos un llamamiento a participar en las movilizaciones que se van a organizar en estas fechas, porque es imprescindible la implicación de todos y todas si queremos revertir la situación.