LAB SINDIKATUA

2017/12/16 :: 10:11

Última actualización:2017/12/15 :: 12:08

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"Zaintza zaindu", más personal en los servicios sociales para un mejor servicio

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Bajo el nombre “ZAINTZA ZAINDU. Más personal, mejor servicio” hoy hemos presentado una campaña dirigida a mejorar los ratios y la atención de los servicios sociales. Con esta campaña, además de dar a conocer la situacion de los Servicios Sociales, pretendemos recoger firmas para reivindicar la necesidad de contar con más trabajadoras y trabajadores para poder dar una atención de calidad en los centros y servicios para personas mayores, menores y con diversidad funcional. La recogida de firmas se centrará principalmente el 19 de febrero.

Situación actual en los servicios sociales
La sociedad de hoy en día está cada vez más envejecida y en los próximos años se acentuará esta situación. Además, en algún momento de nuestra vida, y por diferentes razones, podemos encontrarnos en situaciones personales críticas: dependencias, desprotección, violencia machista,… Son situaciones que precisan de apoyo social.

En definitiva, todas las personas aspiramos a poder vivir de forma digna, autónoma y a mantener unas relaciones satisfactorias y bien integradas en la convivencia diaria y en los entornos en que nos movemos. Estamos hablando de un derecho social irrenunciable. En estas situaciones, la Administración tiene que garantizar este derecho con unos servicios que sean útiles y cercanos.

Sin embargo, la realidad nos muestra una situación muy preocupante. La demanda de apoyo social supera con creces la oferta. Unos servicios sociales que ya eran débiles, se han visto desbordados con una situación de crisis económica y social, que ha provocado un aumento tanto de las personas demandantes, como del tipo de problemáticas y necesidades a tratar.

A ello tenemos que añadir que los Servicios Sociales actuales están configurados bajo el orden neoliberal imperante. Los derechos sociales de las personas se están convirtiendo en negocio. Así, nos encontramos con que las administraciones han recortado servicios, al mismo tiempo que van dejándolos en manos de entidades privadas (algunas sin ánimo de lucro), que priorizan su cuenta de resultados, en detrimento de la calidad en la atención. La búsqueda de beneficio y superávit lleva a las empresas y entidades privadas a contratar personal menos cualificado, a imponer unas condiciones laborales peores y a una prestación de servicios más deficiente, con la complicidad de las administraciones.

Las condiciones de trabajo en los servicios sociales hacen imposible ofertar un apoyo adecuado. Esta situación es especialmente denunciable en los centros residenciales y de atención a las personas mayores dependientes, en los centros destinados a la infancia y juventud en situación de desprotección y en los servicios dirigidos a las personas con discapacidad.

Sin ninguna duda, lo anteriormente mencionado tiene que cambiar con el objetivo de mejorar la calidad en la atención, pero sobre todo, hay un tema del que siempre se olvidan las instituciones. La situación de las trabajadoras y trabajadores de este sector. Situación que nos empuja a realizarnos la siguiente pregunta, ¿Se asegura una atención digna y de calidad que cubra las necesidades con las trabajadoras y trabajadores existentes hoy en día? La respuesta solo puede ser negativa.

• ¿Es calidad que en el turno de noche, para atender a 167 personas divididas en 5 plantas, solamente se cuente con 2 trabajadores o trabajadoras?
• ¿Es calidad que una sola trabajadoras se encargue, cada día, del aseo personal y cambio de ropa de 32 personas como si fuera una cadena de producción?
• ¿Es calidad no salir nunca de su centro residencial?
• ¿Es calidad que nadie tenga en cuenta tu opinión en el que se supone es tu nuevo hogar?
• ¿Es calidad que sólo haya una trabajadora para atender a 14 mujeres que han sufrido violencia machista?
• ¿Es calidad que las agresiones físicas y psicológicas sean el día a día en muchos servicios y nadie haga un seguimiento de tus lesiones?
• ¿Es calidad que algunos centros estén aislados de la sociedad?
• ¿Es calidad que dependa de la situación de cada día y cada centro para hacer salidas de ocio y tiempo libre?
• ¿Es calidad que la falta de prevención y personal exponga a situaciones de riesgo a las trabajadoras y las personas usuarias del sector?
• ¿Es calidad estar en la cama de 19:30 de la tarde hasta las 9 de la mañana?

Como decíamos anteriormente, la respuesta solo puede ser negativa. En muchos centros no se cumplen los mínimos criterios de calidad.

La proporción actualmente existente entre profesionales y personas a atender refleja una sobrecarga que hace inviable una atención personalizada. Al mismo tiempo, el sobre esfuerzo a que están sometidas quienes trabajan en los servicios sociales hace que su salud se resienta a pasos agigantados y las lesiones musculo-esqueléticas y los problemas psicológicos se extienden de manera preocupante.
A su vez, el perfil de las personas usuarias de estos servicios se ha diversificado, lo cual no hace sino aumentar el problema con el que desde hace tiempo convivimos (atención psico-geriátrica, unidades polivalentes, centros de patologías múltiples, acogimiento residencial especializado, centros terapéuticos,...). Detrás de ello existen distintos factores de riesgo psicosocial; la exigencia de atención muy alta, ritmo de trabajo elevado, excesiva cantidad de trabajo, y presencia de conductas de acoso y agresión. Por último, la infravaloración del trabajo social no hace más que empeorar la situación con unos niveles de precariedad y temporalidad altos, bajos salarios, largas jornadas anuales,...

¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Por qué se pone en juego la calidad de la atención? ¿Por qué no es adecuado el trato que se da en los centros?

Hay un elemento central que es el ratio, la cantidad de trabajadoras y trabajadores que debe haber por persona usuaria. Los decretos de ratios de la de CAV y de Nafarroa están obsoletos, son de hace 16 y 23 años respectivamente. Los criterios que utilizan las administraciones, para establecer los ratios, son totalmente escasos, inaceptables y obsoletos.

Propuesta de LAB
LAB va a poner en marcha una campaña bajo el lema “ZAINTZA ZAINDU. Más personal, mejor servicio” que consiste en una recogida de firmas que se centrará sobre todo el 19 de febrero. Con esta recogida de firmas, queremos reivindicar la necesidad de contar con más trabajadoras y trabajadores para poder dar una atención de calidad en los centros y servicios para personas mayores, menores y con diversidad funcional. Por todo ello, vamos a trasladar algunas exigencias a las instituciones:

• La derogación de los decretos de ratios de la CAV y Nafarroa y la realización de unos nuevos que recojan lo siguiente:

◦ Aumento significativo del número de trabajadoras y trabajadores.
◦ Ampliación de perfiles y funciones de los y las profesionales
◦ Aumento de las horas de servicio y de dedicación que se le ofrece a cada persona cuidada.
◦ Participación de las trabajadoras y trabajadores, así como de las organizaciones sociales y personas usuarias en la evaluación, gestión y decisión relacionadas con las necesidades de personal en los servicios sociales.